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EPIEIKEIA: MÁS ALLÁ DE LA JUSTICIA

ἐπιεικείᾳ (epieikeia): más allá de la justicia                                      

Luis Ángel Rivera Rosario, Ph. D.


awImagine que usted va conduciendo por una transitada avenida cuando, de pronto, siente un fuerte dolor estomacal, porque le cayó mal lo ingerido recientemente. Se detiene  inmediatamente en un establecimiento de comida rápida y, por la prisa, no se percató que dejó su vehículo estacionado en línea amarilla, lo que está prohibido por la ley de tránsito. Al salir del establecimiento y aprestándose a abordar su vehículo, llega una patrulla de la policía, cuyos oficiales le señalan que usted está infringiendo la ley. Usted les explica la razón que lo obligó a dejar el vehículo mal estacionado sin percatarse de la ilegalidad y, a pesar de ello, los oficiales proceden a expedir el boleto de infracción. ¿Cómo usted se sentiría? De acuerdo a la ley, ¿merecía el boleto? Usted, si conoce y respeta las leyes de su país, de seguro contestaría en la afirmativa. Pero, ¿realmente merecía el boleto?
En el NT hay una palabra griega que tiene una íntima relación con el ejemplo anterior. Es la palabra epieikeia, y se halla dos (2) veces en el NT: Hechos 24,4 y 2 Cor. 10,1. El adjetivo epieikës se encuentra cuatro (4) veces: Fil. 4,5; 1 Tim. 3,3; Tit. 3,2; Stgo. 3,17. Este es uno de esos términos extremadamente difíciles de traducir en una sola palabra, ya que es tan polifacética que abarca una gama de matices. Los traductores de la Biblia tratan de hacer lo mejor que pueden observando el contexto en que se halla, a los efectos de conseguir el matiz adecuado. Veamos la evidencia en un análisis que hice comparando versiones.
El sustantivo (epieikeia) se traduce con ocho (8) palabras distintas en las versiones castellanas siguientes:

 RVA (1909)RVR (1960)RVR (1977)RVR (1995)
Hch.   24,4EquidadEquidadEquidadEquidad
2   Cor. 10,1BondadModestiaTernuraClemencia
 Biblia de JerusalénBiblia Latino-
Americana
Nacar-ColungaVersión Hispano-   americanaBiblia de las AméricasLa Versión Popular
Hch.   24,4ClemenciaBondadClemenciaAmabilidadBondadBondad
2   Cor. 10,1BenignidadDulzuraBondadDulzuraBondadBondad

El adjetivo (epieikës) se traduce con quince (15) palabras distintas:

 RVA (1909)RVR (1960)RVR (1977)RVR (1995)
Fil. 4,5ModestiaGentilezaMesuraGentileza
1 Tim. 3,3ModeradoAmableAmableAmable
Tit. 3,2ModestosAmableAmableAmable
Stgo. 3,17ModestaAmableCondescendienteAmable

 
Biblia de Jerusalén
Biblia Latino-
Americana
Nacar-Colunga
Versión Hispano-   america
Biblia de las Américas
La Versión Popular
Fil. 4,5Mesura
Sea tal la perfección de su vida
AmabilidadPacienciaPacienciaBondadosas
1 Tim. 3,3ModeradoIndulgenteBondadAmableAmableBondadoso
Tit. 3,2ApaciblesComprensivosAfablesAmablesApaciblesPacíficos
Stgo. 3,17ComplacienteIndulgenteIndulgenteAmableAmableBondadosos
        

Como podrán constatar, así de difícil es traducir la palabra griega epieikeia. Las palabras que predominan en la traducción son, en orden de frecuencia: amable (11), bondad (7) y equidad (4), clemencia, indulgente, bondad y modestia (3 veces cada una).
El sustantivo epieikeia, en Hechos 24,4, se usa cuando, en una audiencia contra Pablo, un tal Tértulo apela a la epieikeia del gobernador Félix. En 2 Corintios 10,1, se usa en relación a Cristo, junto a la palabra prautës, que significa “mansedumbre”.
El adjetivo epieikës, en Filipenses 4,5 y Tito 3,2, debe ser una característica de todos los cristianos; en 1 Timoteo 3,3, es un requisito de los obispos; en Santiago 3,17, se usa, junto a otras cualidades, en relación a la sabiduría que viene del cielo.
La dificultad estriba en que el término griego pertenece al mundo de la ética, y la gama de elementos que le son inherentes en relación al ser humano es muy amplia, porque tienen referencia a la conducta, comportamiento, actitudes y desenvolvimiento social, entre otras cosas; de ahí, que se usen muchos términos que están bien relacionados entre sí, aunque cada uno tiene su propio matiz.

La grandeza de la ἐπιεικείᾳ (epieikeia)

A pesar de que se usa sólo seis veces en el NT, el término tiene una historia larga, desde Homero y el griego clásico hasta el griego koiné. Epieikeia tiene un significado primario y uno consecuente, que es el más generalizado en el NT. Las distintas acepciones corren paralelas en los autores. Epieikeia, que pertenece al mundo de ética griega, en su primera acepción, denota lo apropiado, conveniente, idóneo; de aquí, denota lo que es justo, razonable, equitativo, moderado, clemente, flexible, manejable, complaciente. De todas las palabras que se utilizan, la más que se acerca al genio del término griego es “equidad”. La Real Academia la define como bondadosa templanza habitual; propensión a dejarse guiar o fallar por el sentimiento del deber o de la conciencia, más bien que por las prescripciones rigurosas de la justicia o por el texto terminante de la ley. Esta definición es la que más se ajusta a la palabra griega.
En Homero, significa “adecuado”, “apto”, “apropiado”.
En autores después de Homero: En Heródoto, significa “razonable”; en Tucídides, “dócil”, “complaciente”, “suave”, “apacible”, “bueno”, “amable”; en Platón, “condescendencia que se da contra los derechos e intereses de uno”, “moderación en relaciones comerciales”.
En el período Helenístico, la epieikeia enfatiza sobre todo moderación y justa medida, o como diríamos hoy, equilibrio. Es una virtud del corazón – abierto y conciliatorio.
En autores del primer siglo: en Séneca, es la suavidad y mansedumbre demostrada por un superior hacia un inferior. En Filón y Josefo, la justicia va de la mano con la clemencia y es una cualidad de jueces, una virtud de legisladores (Filo) y de reyes (Josefo). En estos autores, la epieikeia es una cualidad que modera la severidad inflexible de la ira de aquellos en posiciones de superioridad, la imparcialidad que corrige todo lo que podría ser detestable o injusto en la aplicación estricta de la ley.
La esencia de la palabra está en Aristóteles, quien dice que epieikeia es lo que es justo y algunas veces mejor que la justicia, pues corrige la ley cuando es deficiente por su generalidad. Señala que es lo opuesto a justicia (dikaioV, justicia), no de acuerdo a la letra de la ley, sino considerado, clemente, bondadoso y justo.
R. C. Trench, especialista en sinónimos griegos, dice que epieikeia es la palabra que reconoce que hay ocasiones en las cuales un acierto “legal”, puede llegar a ser un error “moral”.
W. Barclay, nos informa que un hombre “epieikës” sabe que algo puede estar completa y legalmente justificado, y ser absolutamente erróneo bajo el punto de vista moral. El hombre “epieikës” discierne cuándo relajar la ley, porque sabe qué fuerza es superior a la propia ley. El hombre “epieikës” sabe que aferrarse a sus derechos es totalmente legal, pero poco cristiano.
Epieikeia va más allá que la justicia, para tratar a una persona con equidad, condescendencia y comprensión. Significa que hay algo mejor que la mera justicia porque expresa esa consideración que mira, como dice un autor, humana y razonablemente los hechos de un caso. Epieikeia  es una moderación de la estricta justicia, corrigiendo sus imprecisiones y supliendo sus defectos con gentileza y firme equidad; es lo que está detrás de la justicia. La justicia se vuelve injusta en la aplicación de sus leyes; la epieikeia se mueve más allá y mira las verdaderas razones, las intenciones, el corazón, y trata con misericordia, bondad, gentileza, comprensión, mesura, condescendencia, indulgencia y equidad.
¡Qué falta hace esta cualidad en nuestra sociedad! Nuestros gobiernos serían mejores si sus componentes legislaran con epieikeia, nuestros tribunales serían mejores si sus jueces juzgaran con epieikeia, si los que tienen la misión de hacer cumplir las leyes, lo hicieran con epieikeia. Nuestras congregaciones católicas y protestantes serían mejores si sus líderes dirigieran con epieikeia, si sus miembros se trataran unos a otros con epieikeia.     
Terminemos como empezamos. Usted va por una avenida con su esposa, quien está embarazada. De pronto, su esposa comienza a sentir dolores de parto. Usted se desvía, llama a su obstetra, y se dirige a velocidad hacia el hospital donde le corresponde a su esposa dar a luz. Pero el hospital queda a considerable distancia y su esposa rompe fuente. Al percatarse, usted aumenta la velocidad rebasando los límites permitidos, usa el paseo para no detenerse y pasa varias luces rojas. Ante esta situación, si un policía lo ve, lo sigue y lo detiene, ¿qué usted cree que pasaría? Usted no tiene que dar mucha explicación porque, obviamente, el oficial ve lo que está pasando. ¿Usted quebrantó las leyes? Sí. ¿Merece boletos de infracción? Legalmente sí. ¿Qué hará el oficial? Si quiere ser rígido en la aplicación de las leyes le dará el o los boletos. Pero si usa la epieikeia, guardará su libreta de infracciones y lo escoltará seguro al hospital. ¿Ven la diferencia? Aplíquelo en su vida. Apuesto a que, después de leer este artículo, llegarán momentos y situaciones que harán que recuerde esta gran palabra.


Bibliografía
Abbott-Smith, G. A Manual Greek Lexicon of the New Testament. Edinburgh: T.T. Clark, 1977.
Barclay, William. Palabras griegas del Nuevo Testamento. El Paso, Texas: Casa bautista de publicaciones, 1977.
Thayer, J.H. Greek-English Lexicon of the New Testament. Edinburgh: T.T. Clark, 1961.
Trench, Richard C. Synonyms of the New Testament. Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Company, 1976.

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